Aprender la historia de Antibes
Veritable patrimonio de la comuna, los acontecimmientos que han marcado a lo largo de los siglos la evolución de Antipolis a Antibes Juan-les-Pins, estan inscritos en la historia de Francia y de Europa. Podemos hablar de aventura que empieza cuando Antipolis, puerto de comercio, acoge los navieros griegos. Más tarde, convertida en Antiboul con la llegada de los romanos, la ciudad es uno de los lugares privilegiados de comercio y de paso en el Mediterraneo.
Después del Imperio, Antibes conocerá las invasiones hasta la instalación de los Francos. Convertido en sitio feudal, Antibes aprende a hablar en francés y ve como en el siglo XI embarcaciones pesadas parten de su puerto en dirección a Tierra Santa con un pabellón azul con una cruz blanca, que será la insignia de armas de la ciudad. La Guerra de los Cien Años marca la vocación militar de Antibes, ciudad fronteriza, asediada en el siglo XVI por Carlos V.
François I, rey de los franceses, toma entonces la decisión de reforzar las fortificaciones. La torre Saint-Laurent, bastionada por Henri III, se convertirá en el "Fort Carré" (Fuerte Cuadrado).
Esta plaza fuerte no será acabada hasta 1710, cuando Vauban acaba las murallas y las fortificaciones rodeando totalmente la ciudad así como el Fuerte.
La peste arruina la actividad económica de la ciudad a lo largo del siglo XVIII. Discreta durante la Revolución Francesa, el Consulado y el Imperio, Antibes conoce un nuevo renacer durante la Restauración, confirmado después de la unión forzada del Condado de Niza con Francia, un día funesto de 1860.
En 1894, la ciudad se desarrolla hacia el interior de las tierras, y comineza el desmantelamiento de las murallas. El Cap de Antibes acoge a los primeros turistas y la estación balneario de Juan-les-Pins se crea en 1882.
La ciudad no cesa de crecer después de la Primera Guerra Mundial pero se mantiene menos urbanizada que otros lugares del litoral. Puede ser esta una de las razon de su encanto, muy apreciado por los artistas.
No es posible hablar de Antibes sin mencionar a Prevert, Audiberti, Greene o Picasso, quien encuentra en las viejas piedras del Castillo una nueva vía de inspiración. Testimonios vivientes de esas épocas, la parte antigua de la ciudad, las murallas, el Fort Carré y los lugares arqueólogicos nos muestan cada día la riqueza pasada de un lugar auténtico. Los descubrimientos arqueólogicos han sido agrupados y expuestos en el Museo del Bastión Saint André.
Incluso recientemente, un mosaico romano fué encontrado y puesto en su lugar en la parte antigua de Antibes.



